No en inglés. En el suyo. En la app que ya tienen abierta — WhatsApp, Zalo, LINE, KakaoTalk, Messenger. A las 6 de la mañana, a medianoche, en un día festivo. La recepción de tu clínica ya no cierra.
Solo recepción, agendamiento y recordatorios — nunca diagnóstico.
Cada recepcionista de IA creada hasta ahora asume una clínica estadounidense: una llamada en inglés, dirigida a un sistema de historia clínica estadounidense. Sal de ese único país y la premisa se rompe. Los pacientes no llaman. Escriben. Y escriben en la app que su país eligió hace años.
Suponer que WhatsApp basta es un error de entrada en la mitad del mundo. Suponer que el inglés basta es un error en casi todo él. Omiva está construida al revés: el canal y el idioma los elige el mercado, no nosotros.
Mismo paciente, mismo sábado, misma cita. Su nombre, su idioma, su canal e incluso la dirección de la escritura cambian con el mercado. Nada aquí se traduce sobre la marcha — así es como saluda de verdad a ese país.
Una demostración con guion, no un modelo en vivo — estas son las frases que Omiva usa en cada mercado, revisadas por hablantes nativos antes de abrirlo. La Omiva real lee los horarios, servicios y la agenda de tu propia clínica.
Un paciente escribe a las 11 de la noche. Responde antes de que cierre la app — horarios, dirección, estacionamiento, qué llevar, cuánto cuesta, quién atiende el sábado.
Lee tu agenda real, ofrece los horarios que existen y registra la cita. Sin captura de pantalla de una agenda, sin 'la clínica te llamará'.
La noche anterior y otra vez por la mañana, si quieres. La silla vacía es lo más caro de una clínica; ella es la forma más barata de llenarla.
En cuanto un mensaje deja de ser administrativo y empieza a tratar un tema médico, se detiene y avisa a una persona — con toda la conversación, para que nadie tenga que repetir nada.
Su idioma, las fórmulas de tratamiento, el formato de fecha, la moneda, la semana laboral y la dirección del texto vienen del mercado — no de una pantalla de ajustes que tengas que rellenar.
Omiva se ocupa solo de recepción, citas y recordatorios — sin diagnóstico, sin recetas, sin orientación médica. Las decisiones siempre las toman los profesionales de la salud.
El personal de recepción solo puede atender una conversación a la vez, y únicamente mientras la clínica está abierta. La mayoría de los pacientes que una clínica pierde se pierden en las horas que nadie cuenta.
Ella atiende los mensajes mientras tu equipo atiende a la persona que tiene enfrente. Nadie tiene que elegir a quién ignorar.
Noches, madrugadas, domingos, días festivos. Es cuando los pacientes de verdad tienen tiempo de ocuparse de su salud — y cuando todas las clínicas competidoras también están en silencio.
El recordatorio del viernes por la noche. El seguimiento que nadie tuvo tiempo de enviar. El horario cancelado que se ofrece al siguiente paciente antes de desperdiciarse.
No reemplaza a tu equipo. Evita que interrumpan a tu equipo.
Recepción, agendamiento y recordatorios en la app de mensajería del mercado. En funcionamiento en Vietnam con su nombre local. Próximamente en Brasil.
La misma recepcionista, al teléfono — para los mercados y las generaciones que aún llaman. El mismo cerebro, un canal más.
Seguimiento después de la consulta, recordatorios de regreso que llegan a tiempo y un resumen semanal que te muestra exactamente qué pacientes ayudó a recuperar.
Hoja de ruta, no inventario. Solo la primera columna es algo que una clínica puede usar hoy.
Una recepcionista que se excede no impresiona — es un riesgo. Los límites de Omiva no son una advertencia al pie de la página. Son el producto.
Alguien les responderá por la mañana, o lo hará la clínica de otro. Los mercados abren donde las clínicas piden primero — cada solicitud sube un país en la lista.
Prueba la demo de arriba y lo completaremos por ti.